Creo que todos los que trabajan como socorristas o en servicios de emergencia desarrollan al menos algunos comportamientos supersticiosos. Una cosa que aprendí en las correccionales del condado es que no se dice la palabra "calma" o las cosas empezarán a ponerse difíciles. Esta fue hecha para militares, enfermeras, médicos de urgencias, policías, guardias de seguridad y bomberos que quieren reírse o que quieren tentar a esa luna llena.